Información sobre la Estatua de la Libertad, en Nueva York

Estatua de la Libertad

La libertad es una hermosa manera de darle dignidad a nuestras vidas; es un bien inherente a las personas, es un privilegio que nos permite llevar adelante nuestra existencia y crecer, y saber que cada vez que nos venga en gana podemos ser nosotros mismos, sin que nadie regule nuestros actos, y que podemos llevar nuestro cuerpo y nuestros pensamientos más allá siempre, mucho más allá.

Un bien tan preciado como este definitivamente debía ser homenajeado en los tiempos que corren, por eso los franceses no tuvieron mejor idea que conmemorar el centenario de la independencia de los Estados Unidos en 1876, obsequiándole la imponente Estatua de la Libertad, aunque la obra solo pudo inaugurarse 10 años más tarde, en octubre de 1886.

Estéticamente tal vez no sea tan virtuosa como el David de Miguel Angel, o La Gioconda, pero este monumento está lleno de significado y simboliza la filosofía que da sustento a la democracia conteporánea. Además, si se tiene en cuenta que mide 46 metros de altura, y que para su culminación fue necesario desmantelarla en Francia en 350 piezas que se transportaron en barco hasta Nueva York, y que luego éstas se unieron como si se tratase de un enorme lego, pues sí que resulta una obra admirable del talento e ingenio del escultor Frederick Auguste Bertholdi, que fue quien la diseñó.

La Estatua de la Libertad descansa sobre un imponente pedestal de granito, que a su vez tiene una base en forma de estrella. Se ubica en la Isla de la Libertad, al sur de la isla de Manhattan, en Nueva York.

Para visitarla se debe abordar uno de los ferries que salen bien desde Battery Park (Manhattan), o bien del Parque Liberty State (Nueva Jersey). La tarifa es $17 para adultos y $9 para niños (entre 4 y 12 años -menores de 4 años gratis-), y el horario es de 9,30 am. a 5 pm. Te aconsejo llegar por la mañana, porque se necesitan al menos dos horas para disfrutar con comodidad de todo el circuito y a veces las colas para abordar son larguísimas, acuden muchos turistas, sé precavido.

Pero si por alguna razón llegas demasiado tarde, entonces aborda el Ferry Isla Staten que parten del extremo este de Battery Park, a unas cuantas cuadras del Ferry de la Estatua de la Libertad. Aunque no podrás descender en la Isla de la Libertad, sí podrás ver la estatua desde muy cerca, además de una impresionante vista de Manhattan. Este viaje dura una hora y lo mejor de todo es que ¡es gratis!

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Categorias: Estados Unidos, Norteamérica



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