Mitos y leyendas del pueblo ecuatoriano

Plaza de la Constitución

Ecuador, a pesar de ser uno de los países más pequeños de Sudamérica, es un territorio de grandes mitos y leyendas, y esto se debe a su rica diversidad cultural.

Sin duda alguna, en Ecuador se sienten orgullos de que gran parte de sus raíces indígenas se han logrado conservar con el paso de los siglos, por lo que las costumbre y tradiciones milenarias aún viven en la memoria colectiva de sus habitantes.

Acompañando a estas tradiciones indígenas, se encuentran mitos y leyendas de gran importancia, pero también hay que destacar que muchos de ellos ellas también pertenecen a otras épocas como la colonial y la republicana.

Entre las más destacadas están:

La Leyenda del sapo Kuartam: Pertenece a Los Shuar, un pueblo indígena que habita la espesa selva amazónica, y que a su llegada, los conquistadores españoles les dieron el nombre de jíbaros. Esta leyenda habla sobre un nativo que provocó a un sapo al que llamaban Kuartam-tan, este se convirtió en tigre y se lo comió. Un día después, la mujer del nativo cobró venganza y mató al sapo, le cortó rápidamente la panza y los pedazos de su hombre rodaron por los suelos.

La Leyenda del Gallito de la Catedral: esta leyenda tiene como escenario la ciudad de Quito en épocas de la colonia, y el protagonista es uno de sus habitantes, don Ramón Ayala, más conocido por todos su vecinos como “un buen gallo de barrio”, debido a su duro carácter, a su afición a las apuestas, a las peleas de gallos, y por su puesto, a la bebida.

Una noche, en medio de la borrachera, este hombre caminaba por la tradicional Plaza de la Independencia, adornada con un bello gallo de metal sobre un domo llamado “el Gallo de la Catedral”, paró, miró la imagen y exclamó: “¡Los gallos no valen para nada, ni éste de la catedral!”, a la noche siguiente, y en el mismo lugar, el hombre notó que el gallo no estaba en su sitio, y de repente sintió un golpe de espuela en la pierna y un picotazo en la cabeza que lo tendió al suelo, un enorme galló se le acercó y le oyó decir “¡Promete que nunca más vas a beber alcohol!”, “¡Promete que nunca más vas a insultarme!”, el hombre muy arrepentido prometió jamás volver a beber ni a insultarlo, y desde esa noche, don Ramón Ayala se convirtió en un hombre nuevo.

Otras leyendas muy famosas entre los ecuatorianos son “La Catuña”, “las velas del amador”, “la leyenda del Padre Almeida”, “las Brujas sobre la ciudad de Ibarra”, entre otras.

PARA SABER MÁS…

Foto Vía Yamil Salinas Martínez

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Categorias: Ecuador, Mitos y Leyendas, Sudamérica



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